«Merci, Chérie» (“Gracias, querida”) fue la canción ganadora del Festival de la Canción de Eurovisión 1966 interpretada por Udo Jürgens, representante de Austria. La canción fue interpretada en alemán, salvo las palabras en francés del título.
“Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.” ― Albert Espinosa